“POSMODERNIDAD Y CAMBIO GENERACIONAL EN LA EMPRESA FAMILIAR”

Para el libro IADEF Nuevas generaciones en la E.F.

“POSMODERNIDAD Y CAMBIO GENERACIONAL EN LA EMPRESA FAMILIAR”

Eduardo M. FAVIER DUBOIS[1]

Introducción:

En esta trabajo consideraremos los diversos modelos culturales predominantes en Occidente, su impacto sobre la visión de las distintas generaciones que hoy coexisten y cómo esto influye en los integrantes de las empresas familiares, especialmente a la hora del cambio generacional.

Capitulo I:

LA POSMODERNIDAD.

1.-CULTURAS EN OCCIDENTE.

En Occidente pueden señalarse tres grandes y diferentes visiones sobre el mundo que determinan comportamientos sociales, las que configuran culturas que se han ido desarrollando sucesivamente a lo largo de la historia y que hoy persisten en diversas proporciones.

Ellas son la Antigüedad, la Modernidad y la Posmodernidad.

2.-LA ANTIGÜEDAD.

La Antigüedad es el mundo de las religiones, de los mitos, del valor del pasado, de lo oculto, de lo no racional, del conocimiento esotérico.

La sociedad gira en torna a la idea de la divinidad como principio y fin de todas las cosas, incluyendo a la sociedad humana y al Derecho, que sustenta el poder de los reyes.

El mundo cultural de la Antigüedad se remonta a los pensamientos y hábitos de los pueblos primitivos y predomina hasta el fin de la Edad Media.

Es un mundo de misterios y de mitos donde la idea predominante es que hay dioses y fuerzas ocultas que rigen la vida de los hombres.

Se cree en los ángeles, en los demonios, en los milagros, en los santos, en la magia, la alquimia, en los hechiceros y en las brujas.

Los reyes tienen poder absoluto y gobiernan por la voluntad de Dios.

La Iglesia Católica y los sacerdotes tienen gran poder.

Los guerreros son venerados y poderosos. Tienen lugar las guerras religiosas, las cruzadas y los exorcismos.

La sociedad está estratificada con grandes privilegios solo para algunos y marcadas diferencias de clases. Hay nobles, clero, guerreros, plebeyos, siervos y esclavos sin derechos.

Los hombres de la Antigüedad viven preocupados por la gracia y por el pecado.

Son muy importantes el pasado, por la creación y el paraíso terrenal, y el futuro, porque allí están la salvación o la condena eterna,

3.-LA MODERNIDAD.

3.1.-Aspectos generales.

La Modernidad es una visión del mundo y un comportamiento social que se inicia a partir del Renacimiento en Europa y que tiene su mayor vigencia en la sociedad industrializada de fines del Siglo XIX y comienzos del Siglo XX.

Su nacimiento y evolución se relacionan con la invención de la imprenta, la reforma protestante, la rápida difusión de las ideas, las exploraciones y descubrimientos geográficos y las invenciones y comprobaciones científicas.

En la Modernidad se abandona la cultura de la “antigüedad”, consolidada en la Edad Media.

El hombre es ahora el centro del universo con un destino de grandeza en la propia tierra y todo pasa a ser explicado por la ciencia.

La construcción de la Modernidad implicó un largo proceso marcado por la secularización de la sociedad civil (abandono del poder terrenal de la Iglesia), los descubrimientos científicos y la total apropiación de los recursos de la naturaleza. Con la revolución industrial y los adelantos tecnológicos, se industrializa la producción para aumentar la productividad y su economía.

La Modernidad es una etapa de actualización y cambio permanente.

El eje de la Modernidad es la Razón, la que permite alcanzar la Verdad y la Justicia. También permite organizar debidamente a la sociedad política, en base a un “contrato social” del que deriva su legitimidad y la fuente de la autoridad. Aparecen así los Estados Modernos como base de la sociedad y se establecen instituciones que protegen las libertades y derechos de los ciudadanos.

La ley, fruto de la Razón, impone un “deber ser” y se crea una “sociedad disciplinaria”.

La Razón es también la base de la moral, que es una, y de la verdad, que solo puede ser una sola.

Durante la modernidad coexisten y compiten entre sí grandes ideologías: primero el cristianismo vs. el iluminismo, luego el capitalismo vs. el marxismo. Todas, en definitiva y por diversos caminos, prometen la felicidad.

Se construye el ideal de “hombre moderno”, que es un hombre nuevo, libre, que vive en una sociedad pacífica y segura, donde ya no existe la esclavitud.

Este hombre debe sacrificarse en el presente, mediante la ética del trabajo, para tener un futuro mejor, que es promisorio y donde será feliz. Ese futuro da sentido a la vida.

En síntesis, la Modernidad se caracteriza por la confianza en el progreso, por la búsqueda de una razón globalizante que dé cuenta del momento histórico y su devenir, la postulación de metas ideales, un fuerte sentido de la vida signada por responsabilidades acerca del mundo, responsabilidad por el otro, aun en el heroísmo.

3.2.-Ciencia, política y economía.

En las ciencias, el conocimiento científico jugó un papel protagónico pues permitió develar los misterios de la naturaleza e intervenir en ella de un modo diferente, además de cuestionar la visión teocéntrica del mundo.

En un principio tuvieron lugar los hallazgos científicos más impactantes a nivel cultural, como la comprobación de la redondez de la Tierra, la teoría heliocéntrica de Copérnico y la descripción de las órbitas elípticas de los planteas según Kepler, entre muchísimos otros.

Estos hallazgos tuvieron tal impacto que se transformaron en auténticas revoluciones culturales, provocando incluso la persecución por parte de la religión.

En la política, los modelos que se desarrollaron durante la modernidad fueron el absolutismo, el despotismo ilustrado y el republicanismo.

Estas expresiones derivaron finalmente en una concepción vital para la modernidad que alcanza nuestra era: el Estado nacional con separación de poderes.

En la economía, la modernidad supuso la transformación definitiva del esquema feudal, que ya empezaba a transformarse a finales de la Edad Media con el nacimiento de la burguesía.

Así, se registraron diferentes modelos económicos, como el proto-capitalismo, el esclavismo y la explotación colonial, el mercantilismo y, finalmente, la conformación del capitalismo moderno (potenciado por la industrialización).

3.3.-La crisis de la Modernidad.

En la segunda mitad del siglo XX la Modernidad entra en crisis.

Hay una gran desilusión nacida del desencanto de que la razón y la ciencia puedan llevar a la felicidad.

Los grandes horrores de las dos guerras mundiales, el holocausto, la bomba atómica, el aumento de la exclusión social y el crecimiento de la pobreza hicieron que para muchos la Modernidad fracasara en su promesa de felicidad.

De tal suerte, se sostiene que dejaron de justificarse los “meta relatos” que daban sentido a la vida: el cristianismo, el iluminismo, el capitalismo y el marxismo.

En cuanto a las consecuencias de esa crisis, para algunos fue el fin de la Modernidad, que algunos ubican al final de la primera guerra mundial, momento a partir del cual surgiría una nueva sociedad postindustrial.

Otros consideran que la modernidad continúa en nuestros tiempos pero conviviendo con otra cultura: la posmoderna.

4.-LA POSMODERNIDAD.

4.1.-Conceptos.

El referido fracaso de la promesa de felicidad colectiva de la Modernidad, dio lugar a una serie de prácticas y cambios sociales, luego trasladadas al mundo del pensamiento, que se designan como “Posmodernidad”.

Dicha denominación fue acuñada en una aguda crítica de Lyotard[2] a la Modernidad.

En contraposición con la Modernidad, la posmodernidad es la época del desencanto. Se renuncia a las utopías y a la idea de progreso de conjunto.

Se apuesta a la carrera por el progreso individual.

Se predican supuestos límites de las ciencias modernas en cuanto a la generación de conocimiento verdadero, acumulativo y de validez universal.

Desaparecen las grandes figuras carismáticas y surgen infinidad de pequeños ídolos que duran hasta que surge algo más novedoso y atractivo.

La revalorización de la naturaleza y la defensa del medio ambiente se mezclan con la compulsión al consumo.

Los medios masivos y la industria del consumo masivo se convierten en centros de poder.

Desaparece la ideología como forma de elección de los líderes siendo reemplazada por la imagen.

Se pierde la intimidad y la vida de los demás se convierte en un show, especialmente en el contexto de las redes sociales que nos convierten en “voyeristas” (curiosos de la vida de los otros) y “narcisistas” (mostrarnos a los demás como centro del universo).

Deja de importar el contenido del mensaje, para revalorizar la forma en que es transmitido y el grado de convicción que pueda producir.

Hay una excesiva emisión de información (frecuentemente contradictoria), a través de todos los medios de comunicación.

Los medios masivos y las redes se convierten en transmisores de la verdad, lo que se expresa en el hecho de que lo que no aparece por un medio de comunicación masiva o red social simplemente no existe para la sociedad.

La cultura posmoderna es en definitiva una pluralidad de subculturas que corresponden a diversos grupos sociales y que adquieren su propia legitimación a existir y a coexistir con otras subculturas con igual o similar reconocimiento social.

Dice G. Lipovetski:” la cultura posmoderna es descentrada y heteróclita, materialista y psi, porno y discreta, renovadora y retro, consumista y ecologista, sofisticada y espontanea, espectacular y creativa; el futuro no tendrá que escoger una de esas tendencias sino que, por el contrario desarrollará las lógicas duales, la correspondencia flexible de las antinomias.

Se diversifican las posibilidades de elección individual, se anulan los puntos de referencia ya que se destruyen los sentidos únicos y los valores superiores dando un amplio margen a la elección individual.

En la posmodernidad, según Gilles Lipovetski, asistimos a una nueva fase en la historia del individualismo occidental y que constituye una verdadera revolución a nivel de las identidades sociales, a nivel ideológico y a nivel cotidiano.

Esta revolución se caracteriza por: un consumo masificado tanto de objetos como de imágenes, una cultura hedonista que apunta a un confort generalizado, personalizado, la presencia de valores permisivos y light en relación a las elecciones y modos de vida personales

4.2.-Las “personas posmodernas”

En reemplazo del “hombre moderno”, nace el concepto de “personas posmodernas”, que no responden a un modelo único.

Son personas que solo quieren vivir el presente, no les interesa el pasado y no ven nada bueno en el futuro.

Basan el sentido de su existencia en el relativismo y en la pluralidad de opciones

Buscan lo inmediato, rinden culto al cuerpo y a la libertad personal.

Son hedonistas. No valoran al esfuerzo ni al trabajo ni les interesa la superación personal.

Son “hiper consumistas”, en especial de todo lo efímero y pasajero.

Cambian todo el tiempo. Siguen a la moda pero al mismo tiempo tratan de diferenciarse. En esa búsqueda, sienten atracción por lo alternativo: arte plástico, música, cine, etc.

Vuelven al pensamiento místico como justificar los sucesos. Adhieren constantemente a teorías conspirativas para explicar los grandes problemas económicos, políticos, sociales, religiosos y medioambientales.

Tienen preocupaciones respecto a los grandes desastres y al fin del mundo.

No creen en la razón ni la ciencia pero, en contrapartida, rinden culto a la tecnología.

No tienen fe en el poder público y no se preocupan ante la injusticia. La única revolución que están dispuestas a llevar a cabo es la interior.

Su utopía consiste en poder planificar una vida “a la carta”. Ahora el mito Posmoderno, tal cual lo señala Lipovetski, no sería Prometeo como en la Modernidad, sino Narciso.

4.3.-El pensamiento posmoderno.

Las principales características del pensamiento posmoderno son:

-Anti dualismo:

Se asevera que la filosofía occidental creó dualismos y así excluyó del pensamiento ciertas perspectivas.

Por otro lado, el posmodernismo valora y promueve el pluralismo y la diversidad (más que negro contra blanco, occidente contra oriente, hombre contra mujer). Asegura buscar los intereses de «los otros» (los marginados y oprimidos por las ideologías modernas y las estructuras políticas y sociales que las apoyaban).

-Cuestionamiento de textos:

Se afirma que los textos ―históricos, literarios o de otro tipo― no tienen autoridad u objetividad inherente para revelar la intención del autor, ni pueden decirnos «que sucedió en realidad». Más bien, estos textos reflejan los prejuicios y la cultura particular del escritor.

-El peso del lenguaje:

Se sostiene que es el lenguaje el que moldea nuestro pensamiento y que no puede haber ningún pensamiento sin lenguaje. De tal forma es el lenguaje el que, literalmente, crea a la realidad.

-Relativismo:

Se afirma que la verdad no es absoluta sino relativa. Que es cuestión de perspectiva o de contexto más que algo universal. No tenemos acceso a la realidad, a la forma en que son las cosas, sino solamente a lo que nos parece a nosotros.

4.4.-Algunas sub-culturas y movimientos en la posmodernidad.

La posmodernidad se ha proyectado sobre múltiples ámbitos de la vida cotidiana y se ha manifestado en diversos movimientos que florecieron en Occidente a partir de la segunda mitad del siglo XX y hoy siguen surgiendo.

Entre ellos cabe destacar:

-El rock and roll

-Los hippies

-El “arte contemporáneo”

-La revolución sexual.

-Los movimientos de orgullo Gay y LGTB y el pensamiento no binario.

-El Feminismo, el empoderamiento femenino y el movimiento contra la violencia de género: “Me Too”.

-La liberalización del consumo de drogas

-Las religiones “New Age” y los movimientos “pentecostales”.

-La astrología y los conocimientos esotéricos.

-La “auto-ayuda” y las terapias alternativas.

-La defensa del medio ambiente.

-El veganismo y los movimientos contra el sufrimiento animal.

-La valorización y protección de los pueblos originarios.

-Las políticas contra el “bullying” escolar y contra las diversas formas de acoso laboral, informático, etc.

-El “lenguaje inclusivo”.

-El anti racismo y el movimiento “black lives matter”

4.5.-Los cambios en el “control social”.

En la Modernidad, la “sociedad disciplinaria” era de tipo autoritario a pesar de corresponder a un sistema político democrático.

Se tendía a sumergir al individuo en reglas uniformes, en eliminar lo máximo posible las elecciones singulares en pos de una ley homogénea y universal, la primacía de una voluntad global o universal que tenia fuerza de imperativo moral que exigía una sumisión y abnegación a ese ideal.

Lo interesante de pensar es que la Modernidad plasmada como sociedad disciplinar constituyó una subjetividad y una forma de ejercer un control de esta subjetividad.

Como lo señala Michael Foucault el control de las mentes y las conciencias permitió el control sobre los cuerpos y las prácticas sociales de los sujetos.

La posmodernidad, con sus cambios a nivel de cultura de valores morales, implican una fractura de la sociedad disciplinaria (tan bien analizada por Michel Foucault) y la instauración de una sociedad mas flexible “basada en la información y en la estipulación de las necesidades, el sexo y la asunción de los “factores humanos”, en el culto a lo natural, a la cordialidad y al sentido del humor”

La cotidianeidad tiende a desplegarse con un mínimo de coacciones y el máximo de elecciones privadas posible, con el mínimo de austeridad y el máximo de goce, con la menor represión y la mayor comprensión posible.

Sin embargo, la posmodernidad no implica una liberación del control social. Lo que cambia es la manera de ejercer dicho control.

Ahora dicho control se ejerce a través de la seducción, de una oferta de consumo, de objetos o de imágenes, consumo de hechos concretos o de simulacros.

En la posmodernidad se construye una nueva subjetividad tal vez mas controlable que la subjetividad moderna-revolucionaria donde se utilizan tecnologías “blandas” de control.

5.-LA COEXISTENCIA CULTURAL.

Los tres modelos culturales referidos coexisten en el mundo de hoy.

En general, podemos decir que en Occidente la cultura predominante es la Posmoderna pero que existen todavía importantes elementos culturales de la Modernidad y, en mínima medida, visiones propias de la Antigüedad.

También hay que señalar la diversidad geográfica de los modelos predominantes, ya que los grandes centros urbanos de Occidente tienen mayor exposición a la posmodernidad mientras que en las zonas rurales o poco pobladas, la modernidad es la regla general y también subsisten marcados elementos de la antigüedad.

Lamentablemente esa coexistencia no siempre implica una armoniosa convivencia y da lugar a conflictos en múltiples áreas.

Capítulo II:

LA EMPRESA FAMILIAR Y EL CAMBIO GENERACIONAL.

1.-LA EMPRESA FAMILIAR.

1.1.-Concepto.

Cabe aquí recordar que hay “empresa familiar” cuando los integrantes de una familia dirigen, controlan y son propietarios de una empresa, la que constituye su medio de vida, y tienen la intención de mantener tal situación en el tiempo y con marcada identificación entre la suerte de la familia y de la empresa [3]

También se sostiene que la “empresa familiar” es “aquella en la que un grupo de personas pertenecientes a una o más generaciones, y unidas por vínculos familiares, comparten parcial o totalmente la propiedad de los medios instrumentales y la dirección de una empresa, produciéndose una comunicación entre los fines de la familia y de la empresa” [4]

Y si bien no existe un concepto unívoco en la materia, es claro que la empresa familiar presenta al menos dos elementos objetivos y relacionados entre sí: la existencia de una familia o grupo familiar y la existencia de una empresa, elementos a los que se suma uno subjetivo: la intención de mantener la participación familiar en la empresa y de que ésta sea el sustento de la primera.

No se trata de un tema de tamaño, ni debe la empresa familiar ser identificada con la pequeña y mediana empresa (PYME). Es que si bien bién el 90% de las Pymes son empresas familiares y el 90% de las empresas familiares son Pymes, muchas grandes empresas, incluidas empresas multinacionales (Walmart, Banco Santander, etc.), son empresas familiares.

Solo en Argentina, sobre las 19 empresas multinacionales de origen local, 13 de ellas son empresas familiares[5], lo que evidencia su volumen y significación.

1.2.-Importancia y valores.

La empresa familiar tiene enorme importancia económica, social y moral reconocida en todo el mundo[6].

En tal sentido se afirma que los porcentajes de las empresas familiares sobre el total de empresas existentes son los siguientes: Italia 99%; U.S.A. 96%; Suiza 88%; Reino Unido 76%; España 71%; Portugal 70% y Colombia 68%, aun cuando las apreciaciones no coinciden entre los autores y las mediciones varían por año.[7]

En Argentina se considera que hay más de un millón de empresas familiares, las que representan el 80% del tejido empresarial, el 60% del PNB y el 70% de los puestos de trabajo del sector privado.

La importancia económica de las empresas familiares también radica en que resisten mejor las crisis generales, generan y mantienen muchos puestos de trabajo y pueden llevar adelante proyectos a largo plazo al no estar urgidas por la necesidad de ganancias inmediatas.

En lo social, las empresas familiares tienen mejores relaciones con el personal, con la comunidad donde se desempeñan y con el medio ambiente circundante.

Finalmente, en lo moral, la gran importancia de la empresa familiar radica en que congrega a las dos instituciones más valiosas de la sociedad humana: la familia, con sus valores de amor, protección, procreación y culturización, y la empresa, que es la gran generadora de bienes y servicios para atender las necesidades humanas.

1.3.-Debilidades.

Sin embargo, cuando las empresas familiares no están suficientemente estructuradas, presentan debilidades derivadas de la convivencia en su seno de dos sub-sistemas distintos: el “sub-sistema familiar”, con sus valores afectivos, emocionales, de igualdad entre los hijos, de atención de necesidades y de protección de los débiles, con el “sub-sistema empresarial”, donde los valores son la productividad, la eficiencia, el rendimiento y los resultados económicos.

De tal difícil convivencia derivan gran cantidad de problemas entre los que se destacan, principalmente, la informalidad, la falta de profesionalización, la falta de planeamiento en el relevo generacional y sucesión en el liderazgo, la falta de planificación de la transferencia patrimonial, la inexistencia de canales idóneos de comunicación familiar y, fundamentalmente, una confusión de límites, de fondos y de roles entre la familia, la empresa y la propiedad.

Todo ello puede llevar a situaciones y conflictos insuperables que determinen la fracturación de la familia y/o la desaparición de la empresa.

1.4.-El ingreso de las nuevas generaciones.

Tradicionalmente, el ingreso de la segunda generación a la empresa familiar, o sea el de los hijos de los fundadores, puede acarrear ciertos problemas vinculados a sus deseos, capacidades, rivalidades y actitudes frente al trabajo.

Pero si se trata del ingreso de la tercera generación, donde van a ingresas sucesores que no son hermanos sino primos que trabajarán con sus tíos, los problemas suelen ser mucho mayores porque aumentan las rivalidades.

En general, puede haber conflictos en el ingreso, como cuando todos los sucesores quieren entrar y no hay lugar suficiente en la empresa, o cuando algunos aspiran a tareas para las que no están capacitados.

También puede haber conflictos en el desempeño: en materia de puestos, horarios, retribuciones, vacaciones, ascensos, inconductas, relaciones con jefes o empleados no familiares, etc.

Es por eso que se trata de un tema que exige consensos y planeamiento adecuados y donde son fundamentales las previsiones del protocolo familiar.

Al respecto,es importante que el protocolo contenga reglamentaciones específicas[8] como así que el Consejo de Familia asuma un rol muy activo y vigilante en el tema.

es fundamental el trabajo del Consejo de Familia

2.-EL IMPACTO DE LA POSMODERNIDAD EN EL CAMBIO GENERACIONAL.

2.1.-Las diversas generaciones.

El paso del tiempo, las diversas experiencias individuales y colectivas, la rebeldía y las nuevas tecnologías hacen que los hijos no piensen como sus padres y que al cambiar las generaciones cambien las visiones.

La sociología ha clasificado las generaciones actuales en diversos grupos según su edad, de los que resultan distintas características[9]:

De mayor a menor son las siguientes:

  1. Generación “S”: Años 1925/1944

Esta generación vivió un tiempo dramático en la historia de la humanidad: la Gran Depresión en Norteamérica que afectó a las economías mundiales, el auge del Nazismo, la Segunda Guerra Mundial y la posterior Guerra Fría, que mantuvo las alertas de guerra nuclear encendidas.

Estos hechos enmarcaron el crecimiento y consolidación de un modelo de vida donde se valoraba el trabajo en equipo y el sacrificio para alcanzar las metas, mientras reinaban la austeridad y el silencio. Como característica principal los miembros de esta generación se sometieron a los esquemas tradicionales en que fueron educados por sus padres. Se le ha llamado la ‘Generación Silenciosa’ o “Sometida”, por eso se usa la letra “S”.

Es una generación hecha para el trabajo y el sacrificio, que no se permite el “perder el tiempo” ni el gasto no productivo. Viven en un mundo de la “modernidad” donde el progreso es el motor de la historia y los valores morales son absolutos.

Esta generación se caracteriza por las instituciones fuertes y vigorosas que ejercen un férreo control sobre la vida del individuo (familia, escuela, iglesia, etc.)

Otro aspecto característico de esta generación es que la mujer es considerada en un segundo plano y se la reprime. Los hombres buscan mujeres para casarse que se asemejen a sus madres, mujeres que se embaracen mucho, que lacten bien y que cocinen mejor.

  1. “Baby-Boomers”: Años 1945-1960.

Son los nacidos de la euforia posterior a la segunda guerra mundial, que dio lugar en Estados Unidos a una explosión de nacimientos de la que toman su nombre. Comparten las pautas estrictas de la generación mayor (la “S”) sobre el trabajo, pero se permiten y valoran no solo el descanso sino también el ocio y las vacaciones.

A esta generación le tocó vivir dos mundos diferentes: una niñez como la de sus padres (aunque ya con ligeras variantes), con un sistema educativo tradicional, de valores arraigados socialmente que a fuerza les fueron grabados en lo más recóndito del subconsciente. Una juventud llena de rebeldía y expectativas y una madurez desubicada, por estar viviendo un mundo que evoluciona vertiginosamente, donde los valores ya fueron cambiados radicalmente.

Aunque actúen con liberalidad, e incluso se hayan vuelto tolerantes de los excesos de libertad moral de sus hijos, por constituir éste el modo de vida que hubiesen deseado para sí, en su inconsciente no dejan de sentirse condicionados por los preceptos inculcados en su niñez.

En la generación “Baby Boomers” un gran número de mujeres se preocupan por su propia realización personal y buscan sus alternativas de solución, y otras con menos visión o interés, invierten su tiempo en actividades que les brinda la industria del divertimiento.

La tendencia más fuerte de esta generación fue el cambio y este fue justificado con motivos psicológicos («debo ser honesto con mi verdadero yo»).

Los “Baby Boomers” partieron de la base de que sus padres no tuvieron la oportunidad de elegir, en tanto que ellos sí.

Actuaron bajo el convencimiento de que tenían la libertad de dar forma a sus propias vidas.

Una de sus características es la tendencia a ser ambiciosos.

  1. Generación “X” : Años 1965-1981

.

  • Es la generación del consumo masivo.
  • Vida analógica en su infancia y digital en su madurez.
  • Vivieron la llegada de internet. Acepta las reglas de la tecnología y conectividad.
  • No logran desprenderse del todo de las culturas organizacionales.
  • Es la generación de la transición. Con mayor fricción con las que vienen (Y,Z)
  • Tendencia a la obsesión por el éxito.
  1. Generación “Y” o “Millennials”: Años 1982-2000
  • Pueden hacer muchas cosas al mismo tiempo. Son “multitareas”.
  • No conciben la realidad sin tecnología.
  • La calidad de vida tiene prioridad.
  • Son emprendedores.
  • Es la generación que usó más tipos de tecnología para entretenimiento: Internet, SMS, Reproductor de CD, MP3, MP4, DVD entre otros.•Lo que era un lujo para la generación X para la generación Y son productos “básicos”.
  • Tienen tendencia a la frustración
  1. Generación “Z” o “Centennials”: Año 2000 hasta el presente
  • También se los denomina “nativos digitales” (desde su niñez que existe internet)
  • Recién comienzan a ingresar al mundo laboral.
  • Poseen acceso y manejo a toda su tecnología: Internet, mensajes instantáneos, SMS, celulares, iPod, iPad, Notebook, etc.
  • Ven a la tecnología como elemento fundamental (no conciben el acceso a la información sin la existencia de Google)
  • Sus medios de comunicación utilizados principalmente son redes sociales.
  • Profundizan los entornos virtuales.
  • Tendencia a la irreverencia.

2.2.-Las diferencias culturales entre padres e hijos.

Como se advierte, entre los integrantes de la generación “S” y los “Baby-boomers”, por los modelos en los que fueron formados, predomina la cultura de la Modernidad y son críticos de la Posmodernidad.

Además, muchos de sus integrantes todavía practican o adhieren a religiones tradicionales propias de la Antigüedad.

En cambio, a partir de la generación “X”, y fundamentalmente entre las generaciones “Y” y “Z”, considerando la época en la que se formaron, lo que predomina es la cultura de la Posmodernidad, descreen totalmente de la Modernidad y solo admiten una religiosidad libre de estilo “new age”.

En la empresa familiar estas diferencias se presentan entre sus integrantes actuales, abuelos y padres inbuídos de la cultura de la Modernidad, respecto de los nuevos integrantes a incorporar: los hijos, inmersos en la cultura Posmoderna.

De tal suerte, atendiento a las diversas visiones entre padres e hijos, puede formularse el siguiente cuadro comparativo del pensamiento de cada uno:

Padres (Modernidad) vs. Hijos (Posmodernidad)

Verdades absolutas. Verdades relativas.

Privilegia la Razón Privilegia la Emoción.

Fe en el progreso. Escepticismo

Principio del deber. Principio del placer

Moral universal Moral personal. Voluntad. Deseo

Imperativo del deber Imperativo de ser feliz.

Predominio del Estado Predominio del Mercado

Estado de Bienestar Sociedad de riesgo.

Instituciones fuertes Instituciones débiles.

Ciudadano Consumidor. Cliente. Usuario.

Trabajador. Dependiente Autónomo. Emprendedor

Ética del trabajo Ética del consumo. Moda.

Modelo único de vida. Multiplicidad de modos legítimos de vivir.

Visión universal Reivindica las diferencias.

Sentido de la Historia Historia sin sentido.

Historia universal Historias locales

Hombre ideal . Hombres y Mujeres concretos. Minorías.

Política Gestión

Ideales Materialismo.

Ideologías Indiferencia.

Utopías Distopías.

Esperanza Escepticismo

Valor de las tradiciones. Valor de los cambios

Conflictos. Luchas. Consensos. Negociación.

Importa el futuro Importa el presente. El ahora.

Esfuerzos y metas Mínimo esfuerzo. Nihilismo.

Solidaridad Individualismo.

Bien Común Bien personal.

Religión oficial/Ateísmo “New age”/Tolerancia/Agnosticismo.

Sacrificio Egoísmo.

Padres autoritarios Padres flexibles.

Represión. Libertad. Exteriorización.

Sustancia Apariencia. Transparencia.

Persuasión Seducción.

Progresar Pasarla bien.

Paciente. Urgente. Instantáneo.

Soluciones uniformes Soluciones particulares, a la carta.

Consumo Hiper-consumo.

Palabra escrita. Imagen

Seriedad. Utilidad. Diversión. Entretenimiento.

Privacidad. Narcisismo. Voyerismo.

Cuidado del espíritu Cuidado del cuerpo. Gimnasio. Dietas. Estética.

Profundo Superficial. Transparente.

Rigidez Flexibilidad

Planificación Improvisación.

Permanente Efímero

Jerárquico Horizontal.

Profundidad Superficialidad

Analógico Digital.

Alimentación por salud Alimentación por belleza o sibarita.

Viajero Turista.

Deporte. Competencia. Sociedad del espectáculo

2.3.-Las motivaciones para incorporarse a la Empresa Familiar.

En el caso de los fundadores, los motivos para crear una empresa familiar e incorporar a sus hijos, son de muy diversa índole, a saber:

-Ofrecer una oportunidad a los hijos

-Conservar la herencia y el legado familiar

-Mantener unida a la familiar

-Crear ventajas económicas y riqueza y garantizar la seguridad económica de la familia

-Asegurar el mantenimiento de una fuente de ingresos y de proyectos personales tras su retirada.

Sin embargo es muy distinta la situación de los hijos y nietos al momento de considerar su ingreso a la empresa familiar.

Tradicionalmente, los motivos de las nuevas generaciones respondían a diferentes razones utilitarias, emotivas o profesionales, tales como:

-una deuda moral con los padres,

-la ilusión de continuar un proyecto iniciado por sus progenitores,

-la posibilidad de seguir una carrera profesional más atractiva en la empresa familiar,

-luchar por algo que es propio, por una empresa de la que se es propietario,

-la ilusión de trabajar junto a las personas a las que más se ama.[10]

En la Posmodernidad dichos motivos han perdido peso.

Es que las generaciones de “millennials” y “centennials” tienen otra visión sobre la vida, sobre el trabajo y sobre la familia, por lo que no están dispuestas a aceptar incorporarse y trabajar en la empresa familiar bajo motivaciones exclusivamente vinculadas al “deber”, al “sacrificio” o al “legado”.

Viven en un mundo orientado hacia el placer y la libertad, donde no hay lugar para el deber o el sacrificio.

No los motiva el hecho de recibir un “legado” a transmitir a sus propios hijos cuando no es su prioridad tenerlos ni dedicar su vida a ellos.

Tampoco les interesa conseguir un empleo para toda la vida, aunque pueda ser muy seguro y con crecimiento, sino que prefieren ir cambiando de actividades y poder tomarse tiempo libre para recorrer el mundo y conocer gente.

En definitiva, las nuevas generaciones no están dispuestas a recibir esa “mochila” que la generación de sus padres recibió como un deber, pero que luego hizo suya, disfrutó y amó.

Esto constituye un problema para las empresas familiares en tanto su sentido final no es otro que perdurar en el tiempo y en las sucesivas generaciones.

No obstante, la misma Posmodernidad puede proveer grandes motivaciones para el ingreso de las nuevas generaciones.

Entre ellas se destacan:

  1. la transformación digital[11], incluyendo especialmente el e.commerce y la financiación digital
  2. la extensión e internacionalización, llegando con productos y servicios a mercados del resto del país y externos.
  3. el emprendedurismo y la creación de negocios propios vinculados al negocio familiar; y
  4. la innovación en materia de productos, procesos y competencia .

Por su dominio de las nuevas tecnologías, por su mente abierta al mundo y a los idiomas, por es espíritu del proyecto propio y por la creatividad nacida de la interconexión, los millenials y centenials pueden aportar mucho a las empresas familiares, máxime en momentos de crisis pandémica donde la supervivencia depende del cambio.

Bajo estas consignas y con estas perspectivas, sintiéndose que no se incorporan a la empresa familiar como simples “herederos” sino como valiosos gestores de un cambio necesario para el que tienen mucho que aportar, las nuevas generaciones podrán tener suficientes razones para incorporarse y sumar su esfuezo a la empresa familiar.

También las generaciones preexistentes valorarán este ingreso como algo necesario y estratégico y darán a los jóvenes un trato especial.

3.-LA EMPRESA FAMILIAR COMO PUNTO DE ENCUENTRO INTERCULTURAL.

3.1.-Los valores en cada modelo cultural.

El modelo de la Antigüedad, como se señaló, es el del mundo de las religiones, de los mitos, del pasado, del conocimiento revelado, de la idea del valor del alma sobre el cuerpo, de la espiritualidad, de la divinidad como principio y fin de todas las cosas, incluyendo a la sociedad humana y al Derecho.

Es una época con muchos valores y acciones que hoy juzgamos negativos como los dogmas, el oscurantismo, la inquisición, las torturas, la confiscación, el destierro, la esclavitud, la pena de muerte, las guerras de religión y las cruzadas.

Sin embargo, pueden rescatarse valores positivos como la importancia de lo espiritual sobre lo material, la preocupación por la conducta moral, la fe en algo superior, el respeto por los mayores, la esperanza, la caridad, el heroísmo y el sacrificio.

En la modernidad, al ser un período de “modelo único”, tuvieron lugar valores y prácticas negativas como el racismo, el patriarcado, la violencia, la explotación, la esclavitud, el autoritarismo, el colonialismo y un nacionalismo exacerbado.

Todo ello fundó su declinación.

Sin embargo, existen en la Modernidad valores que hoy muchos siguen reconociendo como positivos como el trabajo, el esfuerzo, la paciencia, la fidelidad, la solidaridad, la preocupación por el “bien común”, el compromiso, el sacrificio, la familia, y la esperanza.

En la posmodernidad, hay muchos valores que pueden considerase negativos como el individualismo, el consumismo, la superficialidad, el narcisismo, el materialismo y la búsqueda excluyente del placer.

Sin embargo, también pueden rescatarse valores positivos como la preocupación por la igualdad de todos los seres humanos, por el respeto a la propia identidad, a la diversidad, a la elección del género, la búsqueda de la igualdad y el rechazo al patriarcado y a la violencia de género, la protección de los vulnerables, en especial de los niños, adolescentes y de las personas con discapacidad, la tolerancia religiosa e ideológica, la no discriminación, la tutela de los pueblos originarios, la protección de la naturaleza y del medio ambiente, la evitación del sufrimiento animal, la búsqueda de relaciones no jerarquizadas, la solución de conflictos por vía de negociación y la búsqueda de consensos.

3.2.-El necesario encuentro de valores en la Empresa Familiar.

En la empresa familiar, dada la presencia de abuelos, hijos, tíos, primos y nietos, de diversas edades, los diversos modelos culturales de la Antigüedad, de la Modernidad y de la Posmodernidad coexisten bajo el mismo techo.

Lo importante es que esa “coexistencia” pueda convertirse en una “convivencia” y que la misma sea en “armonía”, donde cada generación aporte los valores positivos de su forma de pensar y acepte y respete los de las otras.

Los abuelos podrán aportar la importancia de lo espiritual sobre lo material, la preocupación por la conducta moral, la fe en algo superior, el respeto por los mayores, la esperanza, la caridad, el heroísmo y el sacrificio.

Los padres podrán aportar el culto al trabajo, el esfuerzo, la paciencia, la fidelidad, la solidaridad, la preocupación por el “bien común”, el compromiso, el valor de la familia y la esperanza en el futuro.

Finalmente, los hijos podrán aportar el respeto de la igualdad de género, la no discriminación, la protección de la naturaleza y del medio ambiente, la flexibilización organizacional y la solución de conflictos por vía de negociación y consensos.

Se trata de un ambicioso objetivo que requiere, en primer lugar, que cada uno comprenda el punto de vista del otro. Porqué piensa como piensa.

Luego, un intenso trabajo y compromiso de los integrantes de la familia bajo la guía de un consultor de empresas familiares.

De lograrse ello, la empresa familiar se convertirá en el mejor exponente del encuentro cultural de nuestros días, expresando “lo mejor de cada casa” y proyectando sus valores a sus empleados, proveedores, clientes y a todo el entorno social.

Colofón.

A modo de síntesis final queremos señalar la importancia de comprender las distintas visiones del mundo que corresponden a las diversas generaciones que hoy conviven en la sociedad, como así la posibilidad de articularlas en forma positiva en el seno de la empresa familiar como modo de motivar el cambio generacional y de sumar valores.

¡Hoy, cuando estamos celebrando el Día Internacional de la Empresa Familiar 2020, expresamos nuestra esperanza y compromiso para que así sea!

Buenos Aires, 5 de Octubre de 2020.

  1. Doctor en Derecho (UBA). Fundador y ex presidente del Instituto Argentino de la Empresa Familiar (IADEF) y del Instituto Latinoamericano de la Empresa Familiar (ILAEF). Ex juez Nacional de Comercio. Profesor Titular en las Facultades de Derecho y de Ciencias Económicas de la UBA. www.favierduboisspagnolo.com
  2. “La condición posmoderna” de Jean-François Lyotard, Paris, 1979. No obstante se podría considerar a Nietzsche como el primer posmoderno. También deben mencionarse a Vátimo, Derrida y Foucault (“Las palabras y las cosas”) entre muchos otros.
  3. Favier Dubois (h), Eduardo M. “La empresa familiar frente al derecho argentino. Hacia su reconocimiento doctrinario y sustentabilidad jurídica”, E.D. tomo 236, 17-2-10, pag.2, nro.2.1.. Ver también la doctrina publicada en la página web del Instituto Argentino de la Empresa Familiar: www.iadef.org
  4. Rodríguez Díaz, Isabel “La empresa familiar en el ámbito del derecho mercantil”, Cuadernos 2 Mercantiles, Edersa, Madrid, 2000, pags.23/24, citado por Martorell Zulueta, Purificación “Empresa Familiar y Regímenes Comunitarios” en Reyes Lopez, María José (Coordinadora) “La Empresa Familiar: Encrucijada de intereses personales y empresariales”, Ed. Aranzadi S.A., Navarra, 2004, pag.76, nota 6).-
  5. Grupo Techint (controlado por la familia Rocca); Arcor S.A. (controlada por la familia Pagani); IMPSA (controlada por la familia Pescarmona); Grupo Bagó (controlado por la familia Bagó); Molinos Rio de la Plata S.A. (controlado por la familia Pérez Companc); Grupo Los Grobo (controlado por la familia Grobocopatel);Cresud S.A. (controlada por la familia Elsztain); Roemmers S.A. (controlada por la familia Roemmers); Iecsa S.A. (controlada por la familia Calcaterra); S.A. San Miguel (controlada por Luis Otero Monsegur y la familia Miguens); BGH (controlada por herederos de la familia Garfunkel); CLISA (controlada por la familia Roggio); Grupo Plastar (controlada por la familia Strauss); y Bio Sidas S.A. (controlada por la familia Arguelles).
  6. Ver sobre el tema los siguientes aportes publicados: “La empresa familiar. Encuadre general, marco legal e instrumentación”, director E.M.Favier Dubois (h), de Editorial Ad Hoc, Bs.As., 2010, en la que participaron como co-autores de sucesivos capítulos: Tomás M. Araya, María Gabriela Brandám, Angél F. Cerávolo, Oscar D. Cesaretti, Marcelo de Hoz, Eduardo M. Favier Dubois (h), Viviana Fourcade, María Blanca Galimberti, Martín Giralt Font, Graciela Junqueira, Roberto M. Martin, Victoria S. Masri, Ricardo A. Nissen, Rodrigo N. Rosales Matienzo, Hugo E. Rossi, Candelaria Sandro, Susana Sosa de Irigoyen, Claudio D. Szarlat Dabul,Daniel R. Vítolo y Augusto Weigel Muñóz; También la obra colectiva titulada “Empresas de Familia. Aspectos Societarios, de familia y sucesiones, concursales y tributarios. Protocolo de familia”, dirigida por Gabriela Calcaterra y Adriana Krasnow, editada por La Ley, Buenos Aires, 2010. Además, pueden consultarse los siguientes trabajos: Medina, Graciela “Empresa Familiar”, La Ley, T.2010-E, ejemplar del 13-9-10, pag.1 y stes.; y Alterini, Ignacio Ezequiel “El bien de familia frente a la empresa familiar” en La Ley, to. 2010-F, diario del 9-12-2010, pag. 1 y stes
  7. Ver Serna Gomez, Humberto y Suarez Ortiz, Edgar “La empresa familiar. Estrategias y herramientas para sus sostenibilidad y crecimiento”, Ed.Temis, Bogota, 2005, pag.XIII y con otros datos Monreal Martinez, Juan y otros “La empresa familiar. Realidad económica y cultura empresarial”, Ed. Civitas, Madrid 2002, pag.39.
  8. A título de ejemplo transcribimos algunas clásulas del Modelo de Protocolo del IADEF nro.1 compilado por Nicolas Matienzo en la obra colectiva: “EL PROTOCOLO DE LA EMPRESA FAMILIAR. ELABORACION, CLÁUSULAS Y EJECUCIÓN”, Editorial Ad Hoc, Buenos Aires, 2011:

    2.2.-Pautas para el trabajo de familiares como empleados de la empresa.

    Artículo 4: Como principio general se establece que los miembros de la Familia pueden ocupar puestos de trabajo en la Empresa, siempre que sean acordes con sus conocimientos y experiencia.

    Artículo 5: Prudencia. No obstante lo establecido anteriormente, deberá tenerse en cuenta que un exceso de empleados familiares no siempre contribuye a crear un clima laboral competitivo y eficiente, debiéndose buscar siempre un trato igualitario entre los empleados miembros de la Familia y aquellos que no lo sean.

    Artículo 6: Condiciones de acceso. Para que un miembro de la Familia pueda ocupar un puesto de trabajo en la Empresa será necesario que se cumplan las siguientes condiciones:

    a) Los candidatos deberán haber obtenido el título académico y experiencia laboral que exija el puesto de trabajo que solicitan.

    b) Antes de solicitar un puesto de trabajo en la Empresa será necesario haber completado un período de dos años trabajando en otra empresa no vinculada a la Empresa.

    c) Conocimiento fluido de, al menos, una lengua extranjera preferentemente la inglesa.

    d) Los miembros de la Familia podrán solicitar un trabajo en la Empresa, siempre y cuando existan vacantes, considerándose sumamente desaconsejable la creación de puestos de trabajo artificiales o redundantes que no sean necesarios por el desarrollo de la Empresa.

    e) Para evitar tensiones entre las Ramas Familiares y salvo cuando existan circunstancias de todos comprensibles que claramente lo impidan o desaconsejen, -lo cual quedará sujeto a la resolución del Consejo de Familia- la política de incorporación de familiares a la Empresa tenderá a equilibrar la contribución de cada una de las Ramas procurando que guarden entre ellas una cierta proporcionalidad.

    Artículo 7: Pasantías. Los miembros de la Familia que se encuentren cursando estudios universitarios y sean menores de 26 años podrán realizar un programa de Pasantía en la Empresa, que no podrá exceder de un año, siempre que el comportamiento y cualidades de los miembros que lo soliciten no perjudiquen en nada la marcha de las actividades sociales o perturben la buena armonía de la organización.

    Artículo 8: Deberes éticos. Los miembros de la Familia que se incorporen laboralmente a la Empresa, ejercerán sus funciones y llevarán a cabo su actividad en beneficio exclusivo de la Empresa, haciendo total abstracción de sus intereses personales, circunstancias o relaciones en el seno de la Familia.

    Artículo 9: Régimen de vacaciones. El miembro de la Familia que sea a su vez empleado de la Empresa deberá en todos los casos respetar la cantidad de días de vacaciones que le correspondan conforme su antigüedad.

    A los efectos de la elección de las fechas de vacaciones en los meses críticos (diciembre-marzo) el miembro de la Familia empleado de la Empresa deberá atenerse al orden de antigüedad del sector en el que se desempeñe, no teniendo en ningún caso privilegio en este sentido sobre los demás trabajadores no familiares.

    Artículo 10: Ius variandi. El miembro de la Familia que se incorpore laboralmente a la empresa, no podrá en caso de necesidad oponerse al Ius variandi, siempre que sea ejercido en forma razonable y para el beneficio empresarial.

  9. Cabe señalar que no hay acuerdo entre los estudiosos sobre las fechas exactas de comienzo y terminación de cada generación, como así que tales fechas varían según el país ya que los estudios tienen como base las experiencias de Estados Unidos.
  10. Gallo, Miguel Angel y Amat, Joan M. “Los secretos de las empresas familiares centenarias”, op.cít. pag. 68.-
  11. Ver del autor “El ‘Derecho Corporativo Digital’: un desafío actual”, La Ley,2017-E, diario del 27/9/17.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *